Verde que te quiero verde en mi ciudad

Cada vez más ciudades incluyen en sus planeamientos urbanos la implantación de zonas verdes, sin embargo, no siempre se tiene claro el motivo. ¿Una moda? ¿Una necesidad real? ¿Necesitan las ciudades disponer de espacios verdes realmente?
Para responder a estas preguntas hay que mirar, una vez más, a la ciencia para encontrar respuestas.
Son múltiples los efectos de las zonas verdes, pero no siempre el ciudadano los conoce, sino que sólo sabe que aportan beneficios. Voy a tratar de explicar unos cuantos de los más llamativos.

La realidad virtual mejora nuestro cerebro

El ritmo theta del hipocampo es un objetivo terapéutico debido a su papel vital en la neuroplasticidad, el aprendizaje y la memoria. Curiosamente, theta difiere entre especies.
Aquí mostramos que la ritmicidad theta se amplifica enormemente cuando las ratas corren en realidad virtual. Un nuevo ritmo eta emergió en la capa de células CA1, principalmente en las interneuronas. Por tanto, la experiencia multisensorial gobierna los ritmos hipocampales.
La realidad virtual se puede utilizar para impulsar o controlar los ritmos cerebrales y para alterar la dinámica neuronal, el cableado y la plasticidad.