No, la silla que escoges no tiene por qué definirte
Este artículo analiza por qué la silla que elegimos no revela por sí sola nuestra personalidad o interés. Explica cómo influyen el contexto, la tarea, el entorno, las relaciones, el orden de llegada y las alternativas disponibles, y propone interpretar cualquier conducta con prudencia y evidencia.